Los conflictos y la violencia en torno a la adolescencia

Actualmente nuestra sociedad identifica adolescencia con conflictividad. Esto no debe ni puede ser así, la adolescencia es una etapa decisiva no solo en la vida individual de cada persona, sino también en la vida de las familias, un periodo de transición, de descubrimientos, de cambios y retos que componen un desafío tanto para los chicos y chicas como para sus familias  y para la comunidad en la que se desarrollan.

Muchos de los problemas personales y sociales a los que resulta más difícil y costoso hacer frente hoy en día son debidos a dificultades relacionales y conductas problemáticas que emergen durante la etapa vital de la adolescencia; situaciones altamente complejas, con origen en múltiples causas, que exigen un abordaje integral que pueda aportar soluciones eficaces y evite deterioros que se perpetúan en la vida adulta.
Las primeras señales de esas dificultades y esas tensiones suelen mostrarse en el ámbito escolar y relacional: dejadez en los estudios, abandono escolar, comportamientos disruptivos, enfrentamientos, conductas de riesgo, etc.

Ayudamos a las familias a entender y abordar los cambios que el sistema familiar debe introducir en el periodo adolescente, conservando el valioso clima familiar necesario para que la persona adolescente pueda desplegar todo su potencial positivo.