Un entorno familiar con riesgo

Un entorno familiar con riesgo para la infancia es aquel sumido en dinámicas de deterioro severo (por situaciones diversas de enfermedad, precariedad, exclusión, carencia de hábitos adecuados, crisis familiares, violencia, etc) que amenazan y deterioran la función de afecto, seguridad y protección que la familia debe aportar, de forma que no se están proporcionando los cuidados adecuados a sus hijos e hijas.

La intervención supone una atención personalizada de carácter integral, con un apoyo psicológico, social y educativo que permitirá romper esas dinámicas de funcionamiento deterioradas para que la familia:

• Pueda recuperar sus habilidades protectoras evitando la separación de los niños y niñas.
• Se pueda reunificar, en caso de que el deterioro haya sido tan severo que haya supuesto la institucionalización de sus hijos e hijas.
• O pueda alcanzar una mínima estructura funcional que les permita ser un referente positivo para sus hijos e hijas, aún en caso de separación.